¿Cuánta potencia de sonido necesito según la cantidad de gente?
Por qué los watts no alcanzan para calcular el sonido de un evento, qué cambia al aire libre y cuándo hace falta un line array. Con tablas orientativas.
La respuesta corta: el sonido de un evento no se dimensiona en watts, se dimensiona en presión sonora y cobertura. La pregunta correcta no es "cuántos watts para 300 personas" sino "cuántos decibeles tienen que llegar a la persona más lejana, y a qué distancia está". La cantidad de gente sirve para estimar esa distancia, nada más.
Igual vamos a dar números, porque para eso viniste. Pero primero hay que entender por qué los mismos 300 invitados pueden necesitar dos parlantes en un salón y una torre de sonido en una plaza.
Por qué los watts engañan
Un parlante se vende por su potencia, pero lo que rinde depende de dos cosas más: su sensibilidad (cuántos dB produce con 1 W a 1 metro) y su cobertura (qué ángulo abarca). Una caja de 1.000 W con 95 dB de sensibilidad suena menos fuerte que una de 500 W con 100 dB. Y las potencias "de catálogo" a veces son pico, a veces RMS, a veces un número de marketing (PMPO) que no significa nada.
Después hay dos reglas de la física que explican casi todo lo que sigue:
- Duplicar la potencia suma solo 3 dB. Pasar de 1.000 W a 2.000 W se nota poco. Para que algo suene "el doble de fuerte" al oído hacen falta unos 10 dB, o sea diez veces la potencia.
- Duplicar la distancia resta 6 dB (al aire libre, con una fuente puntual). Lo que a 10 metros llega a 100 dB, a 20 metros llega a 94 y a 40 metros a 88. Por eso la distancia hasta la última fila pesa mucho más que la cantidad de gente.
Cuántos decibeles hay que alcanzar
El objetivo se fija en la posición del público más alejado (o en la consola, que suele estar a dos tercios de la sala). Estos son niveles habituales del rubro:
| Tipo de evento | Nivel objetivo en el público | Qué se busca |
|---|---|---|
| Discurso, acto, conferencia | 80 a 85 dB SPL | Inteligibilidad, no volumen. Cobertura pareja y nada de eco. |
| Música ambiente, cóctel, cena | 75 a 85 dB SPL | Que se pueda conversar por encima de la música. |
| Fiesta, DJ, casamiento (pista) | 95 a 105 dB SPL | Graves con cuerpo. Los subwoofers pesan tanto como los parlantes. |
| Recital, festival | 100 a 110 dB SPL en consola | Presión y cobertura uniforme desde la primera hasta la última fila. |
Referencia por cantidad de gente en lugar cerrado
Con esa base, esta tabla es una orientación razonable para salones y espacios cerrados con un fondo de hasta unos 25 metros. La potencia es la suma RMS del sistema, no la de cada caja.
| Personas | Sistema típico | Potencia total orientativa |
|---|---|---|
| Hasta 50 | Dos cajas activas de 10 a 12 pulgadas | 1 a 2 kW |
| 50 a 150 | Dos cajas de 12 a 15 pulgadas más uno o dos subwoofers | 2 a 4 kW |
| 150 a 400 | Dos a cuatro cajas de 15 pulgadas más dos a cuatro subwoofers | 4 a 8 kW |
| 400 a 1.000 | Cuatro o más cajas o un line array compacto, subwoofers, refuerzos laterales y delays | 8 a 16 kW |
| Más de 1.000 | Line array colgado, subwoofers en arreglo, torres de delay | Se diseña por cobertura, no por watts |
Estos rangos suponen un salón "normal": techo de 3 a 5 metros, público de pie o sentado en un solo nivel, sin columnas en el medio. Un salón muy reverberante (piso de cemento, vidrio, techo alto) necesita menos potencia y más control: cajas más direccionales apuntadas al público y no a las paredes.
Aire libre: la misma gente, otro sistema
Al aire libre las 300 personas del salón necesitan bastante más que el doble de sistema. Pasan cuatro cosas a la vez:
- No hay paredes ni techo. En un salón, parte de la energía que rebota vuelve al público y "ayuda". Afuera se pierde toda.
- La gente se dispersa. 300 personas en un salón están en 20 metros de fondo; en una plaza pueden estar en 50. Esa diferencia de distancia sola cuesta unos 8 dB, que para compensarlos con potencia hacen falta más de seis veces los watts.
- Hay más ruido de fondo. Tránsito, generador, viento, la gente hablando sin paredes que absorban. El sistema tiene que estar por encima de todo eso.
- El viento y la temperatura mueven el sonido. Una tarde de viento cruzado puede hacer que la mitad del público escuche menos, sin que nadie haya tocado nada.
Por eso al aire libre la cuenta se hace al revés: primero se mide (o se estima) la distancia hasta la última fila y el ancho del público, y de ahí sale qué sistema cubre eso. Muchas veces la solución no es un parlante más grande sino acercar parlantes al público: torres de delay a mitad de camino, que reciben la señal con un retardo calculado para que suene como una sola fuente.
Cuándo se hace necesario un line array
Un line array es una columna de cajas colgadas que trabajan juntas como una sola fuente alta y angosta. Su ventaja es física: controla la dispersión vertical, así que en vez de perder 6 dB por cada duplicación de distancia pierde alrededor de 3 dB en buena parte del recorrido. Traducido: la diferencia de volumen entre la primera y la última fila es mucho menor, y no hace falta reventar a los de adelante para que escuchen los de atrás.
Se justifica cuando se da alguna de estas condiciones:
- La última fila queda a más de 30 o 40 metros de la fuente.
- El público supera las 800 a 1.000 personas.
- El espacio es largo y angosto (una calle, un predio entre edificios).
- Hay que cumplir un límite de ruido en los bordes del predio: el array derrama menos hacia arriba y hacia los costados.
- Hace falta despejar el piso y la vista, porque va colgado de una estructura.
Y no se justifica cuando:
- El evento es en un salón de menos de 25 metros de fondo: cajas convencionales bien ubicadas hacen el mismo trabajo por menos.
- El contenido es solo palabra: lo que necesita un acto es cobertura pareja, no presión.
- No hay altura: para que un array rinda necesita colgarse a varios metros, con una estructura calculada para ese peso.
Lo que no aparece en la cuenta de watts
- Subwoofers. En música actual, la mayor parte de la energía está en los graves. Un sistema "de 8 kW" sin subs es otro sistema.
- Monitores y front fills. Lo que escucha el que está sobre el escenario y las dos primeras filas se resuelve aparte.
- Procesamiento y operador. Un sistema bien alineado y ecualizado en el lugar suena más fuerte y más claro que uno más grande sin ajustar.
- Energía. Los amplificadores no consumen su potencia nominal de forma continua, pero necesitan margen para los picos. Al aire libre, esto define el grupo electrógeno.
Qué necesitamos saber para dimensionarlo
Con estos siete datos se puede proponer un sistema concreto sin ir a ver el lugar. Si falta alguno, se estima, pero con menos precisión:
- Cuánta gente esperás, y si va a estar de pie, sentada o mezclada.
- Aire libre o cerrado. Si es cerrado, altura del techo y de qué material son las paredes.
- Medidas del lugar, o al menos la distancia desde donde iría el escenario hasta el último asistente.
- Qué se va a escuchar: discurso, música grabada, DJ, banda en vivo. Cuántos micrófonos.
- Horario, y si hay vecinos o un límite de ruido.
- Qué energía hay disponible, y a qué distancia del escenario.
- Si hay algo más que colgar o montar: pantallas, luces, estructura.
Contanos qué evento tenés
Fecha, lugar y cuánta gente esperás. Con eso hacemos la cuenta y te pasamos el presupuesto.