Sonido
Sistemas line array, monitoreo y operación en vivo.
Iluminación · AMBA
La iluminación es lo que convierte un escenario en un show y un salón en un lugar. Diseñamos la luz según el tipo de evento y el espacio, con cabezas móviles, LED y control DMX, y operamos la consola en vivo para que cada momento tenga la luz que le corresponde. Con técnico propio, siempre.
Poner luces es colgar aparatos y dejarlos prendidos. Un diseño lumínico decide, antes del evento, qué se va a ver en cada momento: la entrada, el brindis, el primer tema de la banda, el cierre. Cada uno es una escena programada en la consola DMX y disparada a mano por el operador en el momento justo. Sin eso, las luces hacen lo mismo toda la noche y el evento queda plano.
El diseño arranca por zonas, no por cantidad de aparatos: escenario o pista, mesas, paredes y accesos. Lo primero que se resuelve es el frente, la luz que ilumina las caras. Sin frente, en las fotos y en el video salen todos oscuros por más color que haya en las paredes. Después viene la ambientación —LED fijas que pintan paredes, techo y mesas— y por último el efecto: las cabezas móviles, que se mueven, cambian de color y de forma del haz y dibujan sobre la pista.
Qué va en cada zona depende del evento. Un casamiento se resuelve muy bien con LED de ambientación más unas pocas móviles para la fiesta. Un show en vivo o una discoteca necesita móviles como base, porque ahí la luz es parte del espectáculo. Un evento corporativo suele pedir el color exacto de la marca, ajustado sobre la pared real: un mismo color no se ve igual sobre blanco que sobre madera o cortinado.
Las medidas del salón y la altura del techo, que definen dónde se puede colgar y cuánto alcance necesitan los aparatos. Si hay fotógrafo o video, porque eso cambia bastante el diseño: la cámara necesita más frente y menos contraste que el ojo. El programa del evento con los momentos clave, para armar las escenas. Y si hay efectos: el CO2, las chispas o el confeti se disparan desde la misma consola de luces, así caen exactamente en el golpe.
La luz se cuelga de estructura, casi siempre truss, que se calcula por el peso de los aparatos y la altura a la que van. Se arma, se cablea por la estructura y no por el piso, se direcciona aparato por aparato y se programa la consola con el evento ya visto en el lugar. Durante el evento el operador está en la consola siguiendo el programa: una banda no toca igual que en el ensayo y la luz tiene que ir con ella. Al final se desarma todo y el salón queda como estaba.
Rangos y criterios
Son criterios de dimensionamiento, no una lista de stock: cada evento se cotiza con el lugar y el público reales. De qué depende el precio.
Siempre con técnico propio
Equipamiento, montaje, operación durante el evento y desmontaje van juntos. El precio depende del público, del lugar, de las horas y de qué más haga falta: de qué depende el precio.
Recomendación
Se puede consultar con la fecha y nada más: contestamos igual. Pero un presupuesto firme necesita saber contra qué se está cotizando, y sin eso lo único honesto que se puede dar es un orden de magnitud. Si tenés estos datos a mano, te pasamos un número cerrado en 24 horas y ése es el que se factura.
Si algo de eso todavía no lo sabés, no importa: lo vemos juntos.
Lo que conviene saber
En un show en vivo la luz es parte del show y se opera tema por tema, como con Purple Disco Machine y Guy J en el Autódromo o con Luck Ra en Tequila. En una discoteca la base son las móviles y el ritmo lo marca la consola toda la noche. En un evento corporativo o una presentación de marca la luz sostiene el color de la identidad y acompaña el programa bloque por bloque. En un evento social o una fiesta privada, la ambientación hace el lugar y las móviles hacen la pista. En una producción especial, como el Carnaval de La Matanza, se diseña junto con el resto: sonido, estructura y energía.
Preguntas
Las LED fijas (par, wash, barras) pintan de color: bañan una pared, el techo o las mesas y quedan quietas. Las cabezas móviles se mueven, cambian de color y de forma del haz, y hacen los efectos que se ven en un show. Un casamiento se resuelve muy bien con LED de ambientación más unas pocas móviles para la fiesta; un show en vivo o una discoteca necesita móviles como base, porque ahí la luz es parte del espectáculo.
DMX es el protocolo con el que una consola le da órdenes a cada aparato de luz. Importa porque permite programar escenas: la luz de la entrada, la del brindis, la del primer tema de la banda, cada una en su momento y disparada a mano por el operador. Sin DMX las luces hacen lo mismo toda la noche. Con DMX también se sincronizan los efectos, así el CO2 o las chispas caen exactamente en el golpe.
No se cuenta por cantidad de aparatos sino por zonas a cubrir: escenario o pista, mesas, paredes y accesos. Un salón mediano necesita como mínimo un frente que ilumine las caras (si no, en las fotos y el video salen todos oscuros), ambientación de color en paredes y algo de efecto sobre la pista. Contanos las medidas del salón, la altura del techo y si hay video o fotógrafo, que eso último cambia bastante el diseño.
Sí. Los equipos LED y las cabezas móviles mezclan color, así que se puede ajustar la ambientación al color de la marca y dejarlo fijo toda la jornada, o cambiarlo por bloque del programa. Pasanos el código de color de la identidad visual y lo ajustamos en el montaje, mirándolo sobre la pared real: un mismo color se ve distinto sobre pared blanca que sobre madera o cortinado.
Sistemas line array, monitoreo y operación en vivo.
Indoor y outdoor, proyección y switcheo multicámara.
Truss, tarimas y torres de soporte, calculadas.
Tableros, distribución y puesta a tierra.
Humo bajo, CO2, chispas frías y confeti.
Base en Domingo Martinto 450, Wilde, y operación en toda el área metropolitana. Cada zona tiene su página con los trabajos que hicimos ahí: