Sonido
Sistemas line array, monitoreo y operación en vivo.
Escenarios · AMBA
Escenarios, tarimas, pasarelas, gradas, vallas y torres de truss. Una estructura se calcula por lo que tiene que sostener arriba y por el lugar donde va: sonido, luces y pantallas condicionan la estructura, así que se define junto con el resto de la producción, no por separado. Montaje y desmontaje con equipo propio.
Lo que cuelga arriba y el lugar donde va. Se suma el peso de las cajas de sonido, las luces, las pantallas y los motores, se define la altura y la luz libre entre torres, y con eso se elige la sección de truss y la base. No hay una torre estándar: la misma torre sirve para colgar un par de luces y no sirve para un line array.
Al aire libre entra un factor más: el viento. Una pantalla LED, un banner o una lona de fondo trabajan como una vela y empujan lateralmente sobre la estructura. Por eso las estructuras exteriores se lastran o se anclan según lo que tengan colgado, y por eso una lona que “no pesa nada” puede ser lo que define el cálculo.
El escenario se define por quién sube y quién mira. Para una banda típica de cuatro o cinco músicos, alrededor de 6 por 4 metros funciona bien: la batería al fondo, los monitores al borde, pasillos laterales para entrar y salir. Con vientos, coros o cambios de banda entre sets hay que ir más grande. Y la altura se define por el público: si está parado, un escenario bajo hace que desde la quinta fila no se vea nada.
El truss es la estructura reticulada de aluminio de la que cuelgan luces, sonido y pantallas; se arma en pórticos, torres o grillas según qué haya que colgar y a qué altura. Además de sostener, ordena: el cableado va por la estructura y no cruzando por el piso, que es donde la gente tropieza. La tarima es el piso elevado —escenario, plataforma de cámaras, pasarela de desfile—, modular y nivelable. Las gradas ubican al público en altura y las vallas separan: el frente del escenario, el perímetro, los accesos.
Antes del montaje se visita el lugar: cómo es el piso, si está nivelado, por dónde entra el camión y a qué hora se puede descargar. Se arma con equipo propio, se nivela, se lastra o se ancla, y se verifica cada motor y cada punto de colgado antes de subir nada. Al terminar se desarma y el lugar queda como estaba. En eventos municipales, ferias y espectáculos públicos el municipio o el predio suele pedir documentación de la estructura: avisanos al pedir el presupuesto qué requiere el lugar.
Rangos y criterios
Son criterios de dimensionamiento, no una lista de stock: cada evento se cotiza con el lugar y el público reales. De qué depende el precio.
Siempre con técnico propio
Equipamiento, montaje, operación durante el evento y desmontaje van juntos. El precio depende del público, del lugar, de las horas y de qué más haga falta: de qué depende el precio.
Recomendación
Se puede consultar con la fecha y nada más: contestamos igual. Pero un presupuesto firme necesita saber contra qué se está cotizando, y sin eso lo único honesto que se puede dar es un orden de magnitud. Si tenés estos datos a mano, te pasamos un número cerrado en 24 horas y ése es el que se factura.
Si algo de eso todavía no lo sabés, no importa: lo vemos juntos.
Lo que conviene saber
Un show en vivo pide escenario, torres para colgar el sonido y pórtico para las luces: es el montaje de La Renga en Luján o de Nonpalidece en Lomas. Un acto institucional o un evento al aire libre pide escenario, vallado y muchas veces gradas, como el Día del Tratado de Pilar. Un desfile pide pasarela nivelada y bien iluminada. Una feria o exposición pide tarimas y truss para stands y pantallas. En un evento corporativo la estructura suele ser lo que no se ve: el truss que sostiene la luz y la pantalla.
Preguntas
Es la estructura de aluminio reticulada de la que cuelgan las luces, el sonido y las pantallas. Se arma en pórticos, torres o grillas según lo que haya que colgar y a qué altura. Además de sostener, ordena: todo el cableado va por la estructura y no cruzando por el piso, que es donde la gente tropieza. Si el evento tiene luces sobre la pista o pantalla suspendida, hay truss aunque no se hable de él.
Por lo que tiene que colgar arriba y por el lugar. Se suma el peso de luces, cajas de sonido, pantallas y motores, se define la altura y la luz libre entre torres, y con eso se elige la sección de truss y la base. Al aire libre entra un factor más: el viento, que empuja lateralmente sobre las pantallas y los banners como si fueran una vela. Por eso una estructura no se cotiza sola, se calcula junto con el resto del montaje.
Para una banda típica de cuatro o cinco músicos, un escenario de alrededor de 6 por 4 metros funciona bien: la batería ocupa su propio espacio al fondo, los monitores van al borde y quedan pasillos laterales para entrar y salir. Si hay vientos, coros o cambios de banda entre sets, hay que ir más grande. La altura también importa: si el público está parado, un escenario bajo hace que desde la quinta fila no se vea nada.
Sistemas line array, monitoreo y operación en vivo.
Diseño lumínico, robótica y control DMX.
Indoor y outdoor, proyección y switcheo multicámara.
Tableros, distribución y puesta a tierra.
Humo bajo, CO2, chispas frías y confeti.
Base en Domingo Martinto 450, Wilde, y operación en toda el área metropolitana. Cada zona tiene su página con los trabajos que hicimos ahí: