Sonido
Al aire libre no hay paredes que devuelvan nada: todo lo que se escucha sale del equipo. En un corso además no alcanza un punto, hay que distribuir el sonido a lo largo del recorrido.
Zona Oeste · La Matanza y Luján
Las dos producciones que hicimos en Oeste son, justo, las dos más incómodas: un corso municipal en la vía pública que dura varias noches, y una fecha de La Renga al aire libre en el predio Speed de Luján. Una exige que el equipo aguante montado a la intemperie jornada tras jornada; la otra, que todo funcione en un campo abierto donde no hay ni paredes ni energía. Esta página es para quien tiene que organizar algo así.

La Matanza
El corso de La Matanza no es una fecha: son varias noches seguidas en la calle. Eso cambia todo el planteo. El montaje se arma una vez y tiene que seguir operativo la última noche, con el equipo a la intemperie entre jornada y jornada, y con gente circulando alrededor todo el tiempo.
Sonido e iluminación para el corso municipal de La Matanza. Evento masivo, en la vía pública y de varias jornadas: montaje que tiene que quedar operativo noche tras noche a la intemperie.
Luján
En el predio Speed el problema es el inverso: una sola noche, pero sin nada alrededor. No hay paredes que ayuden al sonido, no hay un tablero en el que confiar y el piso no está nivelado. Todo lo que el show necesita entra con nosotros, y el rider de la banda se cumple como está escrito.
Producción técnica para la fecha de La Renga. Escenario al aire libre, sonido de gran porte y estructura montada en el predio.


Se monta con el mismo equipo que en un salón, pero casi ninguna decisión se toma igual:
Las cubrimos nosotros, con técnicos propios que montan, operan y desmontan. Para quien organiza eso significa un solo proveedor y un solo responsable por escenario, sonido, luces, pantalla, energía y efectos, en vez de coordinar cuatro contrataciones que la noche del evento se señalan entre sí.
Al aire libre no hay paredes que devuelvan nada: todo lo que se escucha sale del equipo. En un corso además no alcanza un punto, hay que distribuir el sonido a lo largo del recorrido.
En la calle la luz tiene que mostrar a las comparsas en movimiento, no iluminar un escenario fijo. Y queda colgada varias noches, así que se monta pensando en el rocío y la lluvia.
Pantalla outdoor y con brillo suficiente: afuera compite contra el cielo, no contra la penumbra de un salón.
En un predio de campo el piso no está nivelado y no hay con qué atar nada: el escenario se lastra y se calcula contra el viento, que es el que decide si el techo se monta o no.
Es lo que hace que esto sea posible. Ni una plaza ni un predio tienen red para una producción, así que la energía la llevamos nosotros, con distribución y protecciones propias.
Afuera el viento manda: lo que se monte tiene que seguir siendo seguro con la gente cerca y, en la vía pública, coordinado con el municipio.
Preguntas
También trabajamos en CABA, Zona Norte y Zona Sur, con producciones hechas en las tres.